Me da vértigo el punto muerto, y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos, y el olor a gasoel. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras, y el obsceno guiñar de los semáforos, me arruinan las prisas, y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo; y hasta la linea recta, me enerban los que no tienen dudas, y aquellos que se aferran a sus ideales, sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico, y tanto sin sentido. Parado frente al mar, mientras el mundo GIRA.
todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. - venga, hazte un peta y me lo cuentas.